Cortometraje “EL CIRCO DE LA MARIPOSA”. THE BUTTERFLY CIRCUS

Pierde 20 minutos de tu precioso tiempo, viendo este cortometraje que ganará tu corazón para siempre...(2 VIDEOS) subtitulada

ESCOGIDO MEJOR VIDEO DEL AÑO

LOS PEQUE…Son esponjitas que absorben todo lo que ven y escuchan, los mejores imitadores del mundo. Hoy son escenas irreales que mañana pueden convertirse en reales.

Cortometraje español “LO QUE TÚ QUIERAS OÍR”

El corto más visto del mundo. Ha sido descargado 74 millones de veces. Su director, Guillermo Zapata, en vez de distribuirlo por festivales y televisiones lo subió directamente a la red con una licencia Creative Commons. Es el tercer vídeo más visto de la historia de Youtube.

Cortometraje “A PRIMERA VISTA” - Diego Sanchidrián -

(AT FIRST SIGHT)Nada puede detener el recuerdo del mejor amor...

“15 DÍAS EN AGOSTO”

Es un cortometraje de Edu Glez de Tropofilms que ganó el primer premio del Certamen Triminuto UJA 2006

"Yo vivía en la Luna" - Videoclip-

Un videoclip de Yannick Puig, inspirado por la banda sonora de "Yo vivía en la Luna", del álbum de la Kwoon "Tales and Dreams"


Hola, soy Yannick Puig, director, diseñador y animador de "Yo vivía en la luna".

Me alegro de presentaros el videoclip nuevo. He invertido mucho de mi tiempo personal en este trabajo ... he tratado de hacer un corto original que ilustran la gran música de Kwoon tanto como sea posible.

En este sitio Web, yanim.net, les digo acerca de mi inspiración, mi proceso de creación y se conocen los detalles del clip.

Espero que lo disfruten.



"I lived on the Moon"
Video clip by Yannick Puig (june 2007)






"Yo vivía en la Luna", de Kwoon

Dear little dad,
Querido "papito"
Here is the story of my life
esta es la historia de mi vida
I lived on the moon
viví en la luna
I lived on the moon
viví en la luna

Grey flying snakes along
Serpientes grises a lo largo
The mountains of destiny while
de las montañas del destino mientras
The three tailed monkeys
los monos de tres colas
Where drawing the stars
dibujaban las estrellas

Light from the sun
Luz del sol
And I hide myself
y me oculto
on the dark side
en el lado oscuro
Alone
solo

I’ve run so far
He corrido tan lejos
To find my way
para encontrar mi camino
Then I dreamed again
entonces soñé otra vez
Alone
solo

Dear little boy, listen
Querido muchacho, escucha
To the voices of your soul
las voces de tu alma
It showed you the way
te enseñó el camino
Of silence and peace
del silencio y la paz

Follow your thoughts and fly
Sigue tus pensamientos y vuela
Choosing all the things you desire
escogiendo todas las cosas que desees
Giant waves, fireflies
Olas gigantes, luciérnagas

Your dreams will be your only shell
Tus sueños serán tu único escudo
Your secrets,
Tus secretos,
your hiding place,
tu escondite
my son
hijo mio

Don’t let them try
No les dejes intentar
to crush your brain
destrozar tu cerebro
Let you go far
déjate ir lejos


Vídeo: Licencia Creative Commons - Como compartir en Internet

Introducción a Creative Commons, utilizando el trabajo compartido bajo licencias Creative Commons.



Duration: 3 minutes and 20 seconds
Country: United States
Language: English
License: CC - Attribution Non-commercial Share Alike
Genre: None
Producer: Michelle Meier, Priscilla Cohen
Director: Jesse Dylan
Views: 7,111 (4,420 embedded)
Posted by: justing on Jul 30, 2008


Creative Commons ofrece herramientas gratuitas que permiten a los autores, científicos, artistas, educadores y marcar fácilmente su trabajo creativo con las libertades que quieren llevar. Usted puede utilizar CC para cambiar los términos de los derechos de autor de "Todos los derechos reservados" a "Algunos derechos reservados". Obtenga más información en http://www.creativecommons.org/ vídeo editado por Justin Giugno

Visto en
BLOGTENIA

2 cuentos y 1 video para acompañar a todos los enamorados en su día.

EL GLOBO AZUL

-¡Las compras! ¡No hice las compras! –exclamó afligida Luisa.
Eran las 11.
Luisa tomó la canasta, no se sacó el delantal. Había intentado hacer una sopa pero no tenía zapallo, ni papas, perejil tampoco.
La verdulería quedaba a tres cuadras.
Luisa abrió la puerta del departamento, salió y cerró con llave previo golpecito. ¿Cuándo arreglaré la cerradura?, pensó.

Recorrió el largo pasillo, bajó lentamente la escalera, escalón por escalón, bien aferrada a la barandilla. Pesaban los 10 años de viudez, la ausencia de los hijos, la lejanía de los nietos. “Sopa con zapallo y perejil para Carlitos”. “Mucho, abuela”. “Aprendé de tu hermano, tomó la sopa”

A Luisa le tembló la mano cuando apretó el picaporte de la puerta de calle. “El abuelito no resistió la operación, el corazón estaba muy débil”.

Al abrir la puerta, el sol la encandiló. Cuando se repuso del impacto de la luz, vio un globo azul en la vereda, al lado de ella, a los pies. Luisa miró a un lado y al otro, buscando al niño que había extraviado el globo azul. Nadie. Levantó la vista; en los balcones no había niño, ni hermano, ni empleada, ni madre, reclamando el globo azul.

-¡Un globo! ¡Oigan!

Luisa bajó la vista al globo que permanecía a los pies.
-¿De dónde saliste vos? –Luisa sacudió la cabeza como para alejar ideas, porque le pareció ¡qué locura! ¿El globo le había sonreído? ¡No! No puede ser, los globos no sonríen.

Luisa caminó, el globo también, siempre a los pies. Al llegar a la esquina Luisa se detuvo, el globo azul también.
De pronto, en la otra esquina, transversalmente, apareció un hombre canoso. Vestía camisa blanca, pantalón marrón, chaleco gris.

El hombre cruzó la calle, se acercó a Luisa que no salía del asombro, porque la aparición de este señor como la del globo fue misteriosa, y preguntó:
-¿El globo es suyo?
-¡No!
-Entonces se lo llevaré a mis nietos.
El hombre canoso tomó el globo azul y desapareció.

Luisa dio la vuelta y regresó al departamento; olvidó las compras. Subió la escalera de prisa, nunca antes lo había hecho, sintió algo extraño en su interior. ¿Qué le estaba sucediendo?
Abrió la puerta del departamento previo golpecito. Al pasar por el espejo del living se detuvo a mirarse: Demasiadas arrugas, pensó, y recordó lo que había vivido minutos antes. No entendía nada.

Esa tarde, a las 4, se acordó de que aún no había hecho las compras. ¡Qué descuido!
La verdulería quedaba a tres cuadras.
Tomó la canasta, antes de salir se acercó al espejo “espejito mágico”. Bajó la escalera. Al abrir la puerta de calle, el sol la encandiló. Cuando se repuso del impacto de la luz, vio el globo azul en la vereda, al lado de ella, a los pies.
Luisa miró a un lado y al otro. Nadie. En los balcones, no había niños, ni hermanos, ni empleada, ni madre, reclamando el globo azul.

-¡Oigan! ¿De quién es este globo?

Luisa nerviosa caminó hacia la esquina, el globo también, siempre a los pies. Al llegar a la esquina se detuvo, el globo azul también.
De pronto, apareció el hombre canoso que transversalmente cruzó la calle. Luisa tembló y un rubor afloró en sus mejillas. Le ardían.

El hombre canoso la miró y le preguntó:
-¿El globo azul es suyo?
-¡No!
-Entonces se lo llevaré a mis nietos.
El hombre canoso tomó el globo azul y desapareció.
Luisa demoró en dar la vuelta; pensativa, algo más que alegre, regresó al departamento.

Esa noche no pudo dormir. Los ojos del hombre canoso estuvieron presentes en ella casi todo el tiempo. ¡Al fin!, durmió una noche nueva.

A las 11 de la mañana del otro día se acordó de que aún no había hecho las compras. La verdulería quedaba a tres cuadras.
Tomó la canasta, se sacó el delantal, arregló sus cabellos, alisó su vestido nuevo, calzó los zapatos y dibujó una sonrisa.
Bajó la escalera deprisa.

-Adiós, doña Luisa. ¡Qué bien se la ve hoy!
-Gracias Valentina.

Luisa abrió la puerta de calle; el sol la encandiló. Cuando se repuso del impacto de la luz vio el globo azul en la vereda, al lado de ella, a los pies.
Repitió el movimiento de mirar a un lado y al otro. Nadie reclamaba el globo, en los balcones tampoco.

Caminó nerviosa hacia la esquina, el globo azul también.
De pronto, apareció el hombre canoso.
Luisa lo esperaba.
El hombre canoso cruzó transversalmente la calle. Luisa sonrió al sentir la cercanía del hombre.

El la miró a los ojos. Ella se ruborizó. El hombre canoso bajó la mirada y le preguntó al globo azul:
-¿Es suya esta abuela?
-¡No! –contestó el globo.
-Entonces se la llevaré a mis nietos.
El hombre canoso le ofreció el brazo derecho a Luisa.
-¿Me acompaña?
Caminaron juntos por la vereda, el globo azul también.

Autora: Julia Rossi
Colección Dulce de Leche
Editorial Nuevo Siglo S.R.L.



Un árbol florecido de lilas

UNO

El se sentó a esperar bajo la sombra de un árbol florecido de lilas.

Pasó un señor rico y le preguntó:
-¿Qué hace usted, joven, sentado bajo este árbol, en lugar de trabajar y hacer dinero?
Y el hombre le contestó:
-Espero.

Pasó una mujer hermosa y le preguntó:
-¿Qué hace usted, hombre, sentado bajo este árbol, en lugar de conquistarme?
Y el hombre le contestó:
-Espero.

Pasó un chico y le preguntó:
-¿Qué hace usted, señor, sentado bajo este árbol, en vez de jugar?
Y el hombre le contestó:
-Espero.

Pasó la madre y le preguntó:
-¿Qué haces, hijo mío, sentado bajo este árbol, en vez de ser feliz?
Y el hombre le contestó:
-Espero.

DOS

Ella salió de su casa dispuesta a buscar.
Cruzó la calle.
Atravesó la plaza.
Y pasó junto al árbol florecido de lilas.
Miró rápidamente al hombre.
Al árbol.
Pero no se detuvo.
Había salido a buscar.
Y tenía prisa.

El, con una sonrisa, la vio pasar.
Alejarse.
Hacerse un punto pequeño.
Desaparecer.
Y se quedó mirando el suelo nevado de lilas.

Ella fue por el mundo a buscar.
Por el mundo entero.

En el Norte había un hombre con los ojos de agua.
Ella preguntó:
-¿Sos el que busco?
-No lo creo. Me voy –dijo el hombre con los ojos de agua.
Y se marchó.

En el Este había un hombre con las manos de seda.
Ella preguntó:
-¿Sos el que busco?
-Lo siento. Pero no. –dijo el hombre con las manos de seda.
Y se marchó.

En el Oeste había un hombre con los pies de alas.
Ella preguntó:
-¿Sos el que busco?
-Te esperaba hace tiempo. Ahora no –dijo el hombre con los pies de alas.
Y se marchó.

En el Sur había un hombre con la voz quebrada.
Ella preguntó:
-¿Sos el que busco?
-No. No soy yo –dijo el hombre con la voz quebrada.
Y se marchó.

TRES


Ella siguió por el mundo buscando.
Por el mundo entero.
Una tarde, subiendo una cuesta, encontró a una gitana.
La gitana la miró y le dijo:
-El que buscas te espera en el banco de una plaza.

Ella recordó al hombre con los ojos de agua.
Al hombre que tenía las manos de seda.
Al de los pies de alas.
Y al que tenía la voz quebrada.
Y después se acordó de una plaza.
Y de un árbol con las flores lilas.
Y de aquel hombre que, sentado a su sombra, la había visto pasar con una sonrisa.

Dio media vuelta y empezó a caminar sobre sus pasos.
Bajó la cuesta.
Y atravesó el mundo.
El mundo entero.
Llegó a su pueblo.
Cruzó la plaza.
Caminó hasta el árbol florecido de lilas.
Y le preguntó al hombre que estaba sentado a su sombra:
-¿Qué hacés aquí, sentado bajo este árbol?

El hombre que estaba sentado en el banco de la plaza le dijo, con la voz quebrada:
-Te espero.

Después levantó la cabeza.
Y ella vio que tenía los ojos de agua.
Le acarició la cara.
Y ella supo que tenía las manos de seda.
La invitó a volar con él.
Y ella supo que tenía también los pies de alas.


Autora: María Teresa Andruetto
Colección Dulce de Leche
Editorial Nuevo Siglo S.R.L.



VIDEO: Cupido, día de San Valentín, 14 de febrero, duele enamorarse…(?)




ESPECIAL DE SAN VALENTÍN: Poemas de amor
FOTOS:

Love Me Tender… in Black & White

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Spot publicitario: "No te pedimos más de lo que puedas dar" (AFANOC)


"No te pedimos más de lo que puedas dar"


TÍTULO: Cabellos
AÑO: 2007
DIRECCIÓN: Asociación Nens amb Càncer (AFANOC)
GÉNERO: Publicidad
DURACIÓN: 31 segundos
PAÍS: España

Fuente: Sólo Cortometrajes

Tres cortos de PIXAR, para los amantes de la animación.


Topo Pixar


Cortos Pixar - Mate y la luz fantasma



Pixar-Indigen – Episode 279 -

La aventura del conocimiento y el aprendizaje. Por Alejandro Dolina

La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos.

En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: "....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos....." Quizá se supriman algunos... detalles.

¿Qué detalles?

Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas. Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios.

¿Por qué florecen estos apurones educativos?

Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios.

A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que no ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco.

Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros.

Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio. Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro.

Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa.

Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente.
Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno.

No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable.

¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera!

El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto.



Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente.

Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea.

Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc.

Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes.

Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba.

Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida.

De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda.

Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo.

"Aprenda a tocar la flauta en 100 años".
"Aprenda a vivir durante toda la vida".
"Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje".


ALEJANDRO DOLINA

Gentileza

Humor MDQ

Fotos: Sitio Oficial de Alejandro Dolina



Video: NO CORRAS TANTO


Director: César Díaz Meléndez

Género: Animación

Intérpretes: Animación con arena

Guión: Cesar Díaz Meléndez

Música: el Combolinga

Producción: Cesar Díaz Meléndez

Sinopsis: Te crees que estás de paso y que de nada queda huella. No olvides que eres un mensaje en una botella. ¡Para! No corras tanto. Es a tí mismo al que estás buscando.



Dr. Abel Albino - Desnutrición en la Argentina

Fundación CONIN - Cooperadora para la Nutrición Infantil

“Tenemos que terminar con la eterna guerra del hombre contra el hombre, e iniciar todos juntos la única guerra que vale la pena, la única en que todos ganan, la guerra del hombre contra el hambre”.

La formación del sistema nervioso central está determinada en los primeros 2 años de vida.
Si durante este lapso el niño no recibe la alimentación y estimulación necesarias, se detendrá el crecimiento cerebral y el mismo no se desarrollará normalmente, afectando su coeficiente intelectual y capacidad de aprendizaje; corriendo el riesgo de convertirse en un débil mental.
Este daño afecta a toda la sociedad ya que la principal riqueza del un país reside en su capital humano, y si éste está dañado, ese país no tiene futuro.

Dr. Abel Albino
Presidente.




Invitado por el Prof. Lucio Traverso y los alumnos del master en Dirección de Empresas EMBA XV, el Dr. Albino valoró el interés del IAE en la problemática de la desnutrición y propuso a los presentes que impulsen desde sus futuras posiciones de liderazgo políticas de estado para prevenir la desnutrición.

El IAE Business School, una de las mejores escuelas de negocio del mundo según el Financial Times.

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